Sociedad:
LA MAGIA DE LOS LIBROS
A pesar de haber sido reemplazados en la era digital por lo audiovisual‚ las ventajas de leer un libro siguen siendo muchas‚ por lo que es necesario volver a la lectura‚ y enseñar a niños‚ adolescentes‚ y algunos grandes que ya lo han olvidado‚ la importancia de este hábito.
martes, 16 de septiembre de 2008 | Grinman Gastón

Las escuelas‚ desde siempre‚ fomentan a la lectura entre los chicos‚ funciona bastante bien durante la primaria‚ instancia en que los libros suelen ser coloridos y tener relación con las películas (Pinocho‚ Blancanieves‚ Cenicienta‚ etc.). Luego durante el secundario‚ la lectura se torna más interesante‚ aunque no deja de ser una obligación‚ y son pocos los que leen los libros por placer‚ incluso a veces ni siquiera los leen y acuden a resúmenes que se encuentran con mucha facilidad en internet.
Entonces no se logra crear un hábito de lectura más que para aprobar los exámenes. La situación cambia bastante al ingresar a la facultad‚ la lectura se hace mucho más intensiva‚ pero no deja de ser obligada‚ y ni hablar que en su mayoría lo que se lee son fotocopias que se avocan pura y exclusivamente al tema que se esté dando.
Lo que se perdió en el camino‚ viéndose reemplazado por la televisión‚ los videojuegos e internet‚ fue el momento de ocio‚ de relajación y de disfrute que significaba sentarse a leer un libro. Toda esa pasión que se desataba cuando una historia era atrapante‚ y la forma en que la imaginación de cada uno volaba y era capaz de crear personajes‚ y lugares recónditos en la mente.
Las bibliotecas públicas que antes llegaban a ser un lugar para hacer sociales (siempre manteniendo el debido silencio)‚ debatir y conocer gente cada vez que se iba a retirar una nueva historia‚ pasaron a ser lugares casi despoblados‚ que apenas si reciben la visita de algunos apasionados. Muchas otras cerraron.
Así también la fuerte presencia del bibliotecario‚ con una memoria de oro que hasta conocía los gustos de sus visitantes más frecuentes. Pero hoy en día‚ eso ya es historia y melancolía en la cabeza de algunos. Los adolescentes de hoy tienen otros intereses‚ otras formas de mantener su cabeza ocupada.
No obstante‚ muchas de esas actividades suplentes no alcanzan a tener el nivel de utilidad que tiene el hábito de la lectura.
Para empezar‚ uno de sus más reconocidos méritos es el enriquecimiento del léxico -aprendiendo palabras nuevas- y el mejoramiento de la ortografía‚ el cerebro fija e incorpora automáticamente la forma en que se escriben y utilizan las palabras‚ como así también los métodos de puntuación y acentuación.
Esto se contrarresta con el desastre lingüístico y ortográfico que se está generando a causa de las salas virtuales de chat y los mensajes de textos‚ acortando e inventando palabras‚ olvidando por completo los acentos‚ y aprehendiendo los errores ortográficos de otros.
Pero dejando un poco de lado lo académico‚ los libros son una excelente herramienta para el desarrollo del intelecto y para ejercitar la mente -imaginando situaciones‚ relacionando personajes e interactuando entre un mundo real y uno fantástico-.
Es impresionante la variedad de obras literarias que una persona puede encontrar‚ y serían muy extensas de nombrar todas‚ pero hay las suficientes para complacer desde el lector que busca una historia fantástica‚ para llevar su mente a un mundo imaginario y transportarse‚ pasando por quienes buscan suspenso‚ misterio‚ e historias policiales las cuales ellos mismos puedan resolver; y llegando hasta quién disfruta de una literatura histórica‚ cuyos hechos tengan relación con la realidad‚ y la magia sea interpretar quién es el rey de la selva‚ a quién hace referencia tal o cual personaje‚ tal o cual situación.
La literatura es una parte importantísima de la cultura‚ de hecho‚ se puede conocer mucho acerca de un país en torno a su literatura‚ es también parte de un sistema de inserción social‚ pie de muchas conversaciones‚ y útil en muchos aspectos de la vida.
Las palabras y las voces de millones de escritores están ahí‚ plasmadas en el papel‚ esperando a ser escuchadas‚ esperando a ser leídas‚ esperando a ser reproducidas.
Es imposible mencionar todos los estilos‚ todos los autores y mucho menos todos los lectores posibles‚ sin embargo‚ se puede garantizar que cualquier persona puede fascinarse y apasionarse por los libros‚ es cuestión de volver a la lectura‚ de volver a verse reflejado en las historias‚ de volver a la cultura.